En el Esquema Nacional de Programa Educativo (ENPE) se denomina a la participación institucional, a aquella actividad que hace referencia a la promoción de acciones en pro de la comunidad a partir de la visión scout. De esta manera, valoramos el esfuerzo de los jóvenes en otros círculos sociales, promoviendo los valores scouts y difundiendo nuestro movimiento de manera activa.
La participación con instituciones es capaz de generar una amplia gama de experiencias significativas para los jóvenes, las cuales les ayudarán en su proceso de desarrollo integral. Al realizar una acción de ésta índole, el niño y el joven hacen referencia a un conjunto de procesos relacionados con la toma de decisiones, donde se ejercita la capacidad de decidir, de intervenir e influir. En este proceso, se involucran diferentes capacidades y actitudes que, si no se cuentan con ellas, se pueden ir desarrollando.
Esta actividad ha de ser vista como un instrumento que construye y fortalece el aprendizaje y las relaciones con la sociedad de nuestros niños y jóvenes. El ENPE reconoce en la participación institucional una herramienta indispensable para el desarrollo de:
v Liderazgo y cualidad para manejar grupos.
v La capacidad para establecer un diálogo.
v La toma de decisiones en momentos difíciles.
v La capacidad para establecer escenarios diversos y mejorarlos mediante su propio aprendizaje.
v Un mayor conocimiento de su entorno social, a través de diversas instituciones.
v La capacidad para acercarse a las personas, ambientes o situaciones que requieran de ayuda.
v Los valores scouts en ambientes diversos.
Para poder lograr este desarrollo, el tiempo de participación en la institución juega un papel importante. Nos e trata sólo de realizar una actividad o una sola visita a una institución, se requiere un periodo adecuado para que se puedan generar experiencias significativas y, por ello, aprendizajes. Este desarrollo incluye crear conciencia en nuestros jóvenes, tanto para su presente como para su futuro, proporcionando herramientas que le permitan involucrarse con su entorno de una forma responsable y moral, preparándolos para fomentar con el ejemplo la responsabilidad social que las empresas de hoy requieren en las personas que emplean.
B-P dijo: “La Ley Scout no debe predicarse, debe ser descubierta a través de la experiencia”. Al estar involucrados en el proceso de identificar necesidades, explorar soluciones, tomar decisiones y planear la acción, compartiendo responsabilidades, evaluando la vida de grupo y decidiendo las reglas comunes, los jóvenes descubrirán gradualmente los valores de la Ley Scout y desarrollarán una adhesión profunda a ella.
Los proyectos de participación institucional se convierten en espacios favorables para el desarrollo de competencias en la rama mayor – comunidad y clan -, donde se pondrá en práctica los conocimientos y actitudes y, mejor aún, al servicio de los demás; en manada y tropa contribuyen a visualizar diferentes ambientes para acercarse a una visión de la problemática real de la sociedad.
Tomado de:
Participación Institucional
Guia para el Dirigente
Guia para el Dirigente
Asociación de Scouts de México
Septiembre 2009